Catalunya 1714










L'odi contra els catalans al segle XIX

Segles XVII i XVIII
Segle XIX
Segle XX (1)







El genio mal sufrido de los catalanes quiere ser tratado con amor, no con rigor ni con amenazas. Los ejemplos de estos son infinitos en nuestras historias, y vemos en ellos que la fuerza es el peor y más expuesto modo de gobernar aquel principado.

José Ortiz y Sanz, «Compendio cronológico de la Historia de España», 1801


En ningún teatro de España se podrán representar, cantar, ni bailar piezas que no sean en idioma castellano.

«Instrucciones para el arreglo de teatros y compañias cómicas fuera de la Corte», 1801


Siendo las partidas de Bautismo, de Matrimonio y de Defunción unos documentos fehacientes en todos los tribunales del Reino, se hace preciso que en lo sucesivo se extiendan en idioma castellano, que es el idioma del gobierno [...]

Ordre del Bisbe de Girona Dionisio Castaño y Bermúdez, 1828


Uno de los objetivos principales que nos debemos proponer nosotros es hacer a la nación española una nación, que no lo es ni lo ha sido hasta ahora.

Antonio Alcalá Galiano, a les Corts de l'Estatut Reial, 1835


Ciento cuarenta y tres son los catalanes arcabuceados como perros, sin sentencia legal, sin formación de causa siquiera, sin haberles dado tiempo para despedirse de sus familias.(...) Pero también son muchos centenares los que juzgados por la misma legislación han sido conducidos, unos a Filipinas, otros a Islas Canarias, otros a provincias del interior.

general Prim, «Diario de sesiones del Congreso de los Diputados», 27 de novembre de 1851, pàg. 1765


Cataluña pide que gobernéis con justícia, que gobernéis con seguridad, que no saquéis al pueblo más dinero que el que pueden dar buenamente según el estado de su riqueza, para que no veamos infelices labradores abandonar sus tierras, infelices artesanos cerra sus tiendas por no poder pagar lo que pedís.

general Prim, «Diario de sesiones del Congreso de los Diputados», 27 de novembre de 1851, pàg. 1765


Se hace pasar a los niños en catalán, hablar con más frecuencia en este dialecto y muy poco en idioma castellano contra lo que está mandado (...).Usándolo en sus casas con frecuencia (el catalán) es evidente que no pueden olvidarlo sin necesidad de que los establecimientos de educación se consienta y se le obligue a usarlo (...) Este mal, que es necesario contener, lejos de disminuirse va tomando incremento en algunas partes.

Governador civil de Barcelona, 1851


La Gramática y Ortografía de la Academia Española serán texto obligatorio y único para estas materias en la enseñanza pública.

Article 88 de la «Ley Moyano» d'Instrucció Pública, 1857


Pone de relieve la necesidad de que se uniforme la práctica seguida en Cataluña con la que se observa en los demás puntos del Reino, que también tuvieron lengua, costumbres y legislación propias; borrándose un día las diferencias que existen entre las provincias que han venido a constituir una sola Monarquía; teniendo presente que si bien ha de ser en su mayor parte obra del tiempo, conviene ayudar su acción lenta pero eficaz con disposiciones bien ordenadas.

José M. Fernández de la Hoz, ministre de Gràcia y Justícia, 1858


No podía ser de otra manera, porque si bien parece extraño el que después de tantos siglos como hace que se constituyó la Monarquia Española, pueblos que forman un mismo Estado, que, salvo algún fuero especial que todavía se conserva en los que compusieron la antigua Corona de Aragón, son regidos por las mismas leyes, profesan la misma religión, no usen el mismo lenguaje.

Audiencia de Barcelona,1858


Donde se conserve todavía el uso de algunos dialectos, se reduzcan todos los nombres de las calles a la lengua castellana.

Posada Herrera, ministre espanyol de la governació, 1860


Cataluña ha hecho con dinero propio sus caminos de hierro, contribuyendo a pagar los de los demás provincias. (...) Cataluña, a pesar de la ingratitud de su suelo y en fuerza de su trabajo, contribuye en myor proporción que las demás a cubrir el presupuesto de ingresos y no tiene probablemente la mitad de los empleados que le corresponden.

Joan Güell, reunions a la Borsa de Madrid, 1861


Se ha generalizado entre los Maestros la costumbre de hablar en catalán a sus discípulos; estando prevenido por los reglamentos y disposiciones vigentes que no se enseñe ni se hable más que en castellano; debiéndose abolir un uso tan contrario a aquellas prevenciones como perjudicial a la instrucción.

Junta Provincial d'Instrucció Primària de Tarragona, 1861


Es demana als mestres "La propagación del idioma nacional desterrando de ella (Catalunya) el uso del dialecto catalán".

Junta Provincial d'Instrucció Primària de Tarragona, 1861


Los instrumentos públicos se redactarán en lengua castellana y se escribirán en letra clara, sin abreviaturas y sin blancos.

Article 25 de la Ley del Notariado, 1862


Los catalanes, por los recuerdos de su poder como nación independiente y guerrera, cuyas hazañas asombraron a Europa, tiene infiltrado un espíritu de altiva independencia que se revela en todos: en las clases pobres por las insurrecciones y motines, y en las medias y elevadas por cierto alejamiento de la Corte y la tendencia a vivir de sus propios recursos.

Antonio Guerola, governador civil de Barcelona, 1864


[...] Esta novedad (les obres escrites en els "dialectes") ha de influir forzosamente a fomentar el espíritu autóctona de las mismas destruyendo el medio más eficaz para que se generalice el uso de la lengua nacional.

«Boletín Oficial de la Provincia», Barcelona, 29 de gener de 1867


Es inútil deciros que en las provincias catalanas se paga mucho, muchísimo más de lo que pueden soportar los elementos de su riqueza; y en cambio no cobramos, siendo así que en Madrid por regla general, nadie paga y todo el mundo cobra.

Emili Sicars, diputat, 1871


No obstante, como catalán que soy, algo conocedor, y sobretodo, muy entusiasta de las justas y sabias leyes que en otros tiempos felizmente han regido en Cataluña, cuando ésta más floreció por su libertad, por su independencia y por su bienestar; bienestar, independencia y libertad que ha perdido desde que en mala hora se quiso protejerla y liberalizarla con la primera igualdad que se le impuso; igualdad que la hizo esclava, arrebatándole sus fueros y hasta sus costumbres.

Joan Vidal de Llobatera (diputat), Congrés dels Diputats, 1871


Si convenimos en esta logomaquia especial de que no puede administrar justícia sinó entendiéndose en un lenguaje particular los jueces y los clientes, témome que se entiendan demasiado, y se haga justícia catalana.

«Diario de sesiones del Congreso de los Diputados», 27 de maig de 1871, pàg. 1236


[...] ¿ Cómo salir de tal estado ? Sólo hay un camino justo y conveniente a un tiempo. El que se desprende de todas las páginas de esta Memoria; abandonar la vía de la absorción y entrar de lleno en la verdadera libertad. Dejar de aspirar a la uniformidad, para procurar la armonía de la igualdad con la variedad.

fragment del Memorial de Greuges, 1885


Pero si S.S. se tomase la molestia de leer el Decreto de Nueva Planta, dictado en tiempo de Felipe V, vería que en el núm. 4º del expresado decreto se ordena terminantemente que los pleitos se escriban en castellano, no en catalán, como el Sr. Maluquer pretnde que se escriban.

Diario de sesiones del Senado, Núm. 69, pàg. 1320, 23 de febrer de 1885


El catalanismo, aunque es una aberración puramente retórica, contra la cual está el buen sentido y el interés de todos los catalanes que trabajan, debe ser perseguido sin descanso, porque puede ser peligroso si se apoderan de él los federales como Almirall, que ya han comenzado a torcerle y a desvirtuar el carácter literario que al principio tuvo. El tal Almirall es un fanático todavía peor hasta que Pi y Maragall, a quien siguió en un tiempo, pero cuyo catalanismo ya no le satisface o le sabe a poco. Está haciendo una propaganda antinacional de mil diablos. Y asómbrese usted: le apoya el mismísimo Mañé y Flaquer desde las columnas del archiconservador "Diario de Barcelona".

Marcelino Menéndez Pelayo, 7 agost de 1887


Todavía padecemos que es triste cosa, algunos síntomas de la mortal enfermedad del particularismo, que, en nombre del regionalismo, intenta entre nosotros caminar en opuesto sentido a la civilización moderna, que tiende a fundir, no a disgregar, los pueblos de una misma raza.

Cánovas del Castillo, «Estudios del reinado de Felipe IV», 1888


Desitgem doncs, que torni a posseir la Nació catalana ses Corts Generals. lliures i independents obertes per lo cap d'Estat o per ses llochtinent.

Missatge a la reina regent, 2 de juny de 1888


[...] Ese irreverente ruego o deseo, verdaderamente antipatriótico, que lastima los sentimientos de todos los partidos y de todos los españoles.

Romero Robledo (fent referència a l'anterior escrit), diputat, 4 de juny de 1888


En todo tiempo sería un crimen imperdonable la profusión de esas utopías, alimentadas por una docena de insensatos. A la sazón cuando las armas españolas andan empeñadas en la defensa de nuestra soberanía, cuando muchos soldados catalanes vierten su sangre por esta bandera de Castilla, bajo cuyos símbolos se atan las grandezas de nuestra Patria.

Diari «La Época», 1897


Suponemos que a estas horas el gobierno ha dictado enérgicas medidas para destruir el foco de filibusterismo, y que los tribunales militares, y que los tribunales militares se habrán hecho cargo de este grupo separatista, que seguramente hará ya propaganda en los calabozos de Montjuich.

Diari «La iberia», es refereix al «manifest al poble català» de la Unió Catalanista, 16 de març de 1897


Suspéndanse las garantías constitucionales, cóbrense los impuestos si es preciso a culatazos; ahógese en sangre cualquier alboroto; ahórquense públicamente en la Rambla a los que den ¡Vivas a Cataluña! i ¡Mueras a España!, a la madre querida que todos debemos respetar y enaltecer, y la Patria agradecerá al Gobierno ese rigor, y la traición morirá en sus comienzos antes de que se extienda y de que nos ahoge deshonrándonos con sus errores y sus miserias.

Diari «La Correspondencia Militar» (òrgan de l'exèrcit), 14 d'octubre de 1899


No es posible gobernar más que de una modo: por medios dictatoriales, que el Gobierno tiene al alcance de la mano. (...) Comiéncese por considerar al catalanismo como delito de traición a la Patria, y echen todo el peso de la ley sobre los que, merced al disfraz autonómico profesan aquellos ideales (...) Cóbrense los tributos y realícense los embargos, empleando la fuerza en vez de la persuasión; media docena de escarmientos bastarán para que se calmenlos catalanistas más obcecados. Haga público el gobierno su firme propósito de ahogar en sangre cuantas alagaradas pretendan determinados elementos promover en Cataluña sobre la base del separatismo disfrazado que allí se inicia.

Diari «La Correspondencia Militar» (òrgan de l'exèrcit espanyol), 21 d'octubre de 1899


Mas como la envidia no les dejaba aquietar, dicen, ven acá, Cataluña, has de morir. ¿Porqué?, dice Cataluña. Porque tienes muchas exenciones con tantos privilegios, lo que no tiene los demás; y así no es bien visto de los otros, por eso has de morir.

«La luz de la verdad»


Nos bastaria recordar la cridòria que aixecaren tots els diaris de Madrid sens distinció de colors quan, en 1873, se verificà lo fet de que en lo primer Ministeri de la República hi haguéssin tre catalans. Al sentir les exclamacions i ploricons dels madrilenys no semblava sinó que els bàrbaros haguessin atravessat les portes de la vila del presupost. Està clar: allò era una competència ruïnosa per a la indústria que ells exercien. Lo manar i lo cobrar és privilegi exclusiu dels madrilenys.

Valentí Almirall, «Escrits polítics»



Bibliografia:


Ferrer i Gironés, Francesc: «Catalanofòbia: El pensament anticatalà a través de la història», edicions 62, Barcelona, 2000
Ainaud de Lasarte, Josep M.: «El llibre negre de Catalunya: De Felip V a l'ABC», Edicions La Campana, Barcelona, 1996

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