Catalunya 1714










L'odi contra els catalans al segle XX (1)

Segles XVII i XVIII
Segle XIX
Segle XX (1)







Pero hay, señores, la cuestión del idioma. ¡Ah, que grave la cuestión del idioma! Había de ser muy distinto, radicalmente distinto del castellano el idioma catalán y aún así habría que apelar a la buena fe de aquellos que discuten estas materias, para preguntarles si creen que, manteniendo la diversidad de idiomas, es posible constituir una nacionalidad que cumpla sus fines y que vaya atravesando los siglos en ese cumplimiento.

Miguel Villanueva y Gómez, Diario de sesiones del Senado, núm. 118, pàg. 2209, 1900


Es menester exterminar un noventa y ocho por ciento de los moradores de esta noble tierra (Catalunya).

«El Peligro Nacional», apèndix núm. 6, pàg. 52, 1900


Es sensible que no todos los españoles conozcan el idioma oficial; pero es un hecho innegable respecto al cual no cabe hacer más que una constante propaganda encaminada a extender el conocimiento de la lengua oficial, evitando que en las escuelas del Estado, se enseñe otro idioma que el español, no permitiendo textos escritos en ningún dialecto, como libros de enseñanza, y adóptandose por las autoridades las medidas que se han adoptado al efecto, y que se aplicará a este Gobierno como las han aplicado todos los anteriores gobiernos de España.

Eduardo Dato (ministre de la Governació), Diario de sesiones del Senado, núm. 111, pàg 2046, 1900


Se prohibía toda manifestación de cualquier género que fuese contraria a la unidad de la patria. (...) Serían perseguidos los propagadores de las cartillas que contienen programas de Manresa, a quienes se entregarán a los tribunales, y fue facultado el gobernador para proceder a la disolución de las Sociedades catalanistas. Las garantías constitucionales seguirían en suspenso indefinidamente.

Instruccions del Ministeri de l'Interior al governador civil de Barcelona, 26 de febrer del 1900


Empeñarse, al rechazar el idioma castellano, no solo en el aislamiento tocante al resto de la nación, mercado presente de la indústria catalana, sino respecto de toda la raza española de América, gran mercado de futuro de esa indústria, y amenazar con trastornos de orden público que habrían de debilitar profundamente el consumo, el comercio y la producción, parecen verdaderos efectos de una epilepsia colectiva.

Diari «El imparcial», 7 d'abril de 1900


Confiar los intereses de la Iglesia en Cataluña y la dirección de las conciencias cristianas, como así mismo la propagación y conservación de la fe católica, a obispos y sacerdotes de otras provincias españolas.

José Martos O'Neale (governador de Barcelona i exgovernador de Lleida) i Julio Amado, 1901


No tengo autoridad ninguna, ni quizá derecho para hablar de Cataluña, porque no soy catalán; pero vivo allí y tengo hijos y nietos catalanes, y grandes afectos, y por ello me duele señores diputados, la atmósfera caldeada que hay aquí contra aquella región. Sí, Señores Diputados. Aquí hay prejucios contra Cataluña.

Peris Mencheta, 19 novembre de 1901, Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, núm. 64, pàg. 1640


El regionalismo tiene una significación desde hace algún tiempo, que a mi, sólo la palabra, me subleva los sentimientos de español.(...) El regionalismo ya no es sólo el cascabel de los que pretenden el despedazamiento de nuestra querida Patria, sino que es el cascabel de aquellos locos o malvados que pretenden renunciar a ella, separarse de ella. Contra semejante tendencia, ya lo he dicho en otra ocasión, el partido liberal está dispuesto a luchar en todo momento, en todo trance, en todo instante, por todos los medios y con todas las armas de que pueda disponer.

Sagasta, Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, núm. 32, pàg. 720, 18 de Juliol de 1901


[...] Un artículo de cierto diario de Madrid que estampaba esas palabras odiosas (mori Espanya !) en sus columnas, y hemos podido observar que la indignación que produce esta funesta campaña que una parte de la prensa ha emprendido, no se limita a los catalanistas; los catalanes todos que conocen la falsedad de las afirmaciones de esa parte de la prensa española, protestan con energía y predicen que, de continuar aquella el separatismo, que hoy se puede apreciar sólo como una aspiración romántica y tal vez sólo literaria, se extenderá a muchos catalanistas.

Félix de la Torre, «El viaje a Cataluña de Francisco Pi y Maragall y el catalanismo», 1901


La dirección de todo este plan sedicioso no se hallaba encomendada a las masas. Venía de más alto lugar: procedía de acaudalados catalanistas, que siembran su dinero para que fructifique la semilla separatista; que alimentan hojas periódicas, en que a diario se insulta a España, y que emplean sus rentas en la adquisición de desalmados, siempre dispuestos a adjudicarse al mejor postor. (...) Acerca del catalanismo, los Ministros estuvieron conformes en que la idea que les sirve de bandera es el separatismo.

Fernando Soldevilla, «El año político 1901», 1902


El odio a las Constituciones, a los propios fueros de Cataluña, claramente trasluce en las frases del inmortal Quevedo, sin que sean menores en ellas la exageración apasionada y la personal antipatía.

Adolfo Pons i Umbert, «Revista General de Legislación y Jurisprudencia», 1902


Los Maestros y Maestras de instrucción primaria que enseñasen a sus discípulos la doctrina cristiana u culaquiera otra materia en un idioma o dialecto que no sea la lengua castellana, serán castigados por primera vez con una amonestación por parte del Inspector provincial de primera enseñanza, quien dará cuenta del hecho al Ministerio del ramo; y si reincidiesen, después de haber sufrido una amonestación, serán separados del Magisterio Oficial, perdiendo cuantos derechos les reconoce la ley.

Article 2n del Real Decreto de 21 de novembre de 1902


En el seno de las familias, en el hogar doméstico pueden hablarse todos los idiomas o dialectos que se quiera; en la escuela del Estado, sostenida y vigilada por la acción del Estado, no se puede enseñar más que en castellano.

Romanones, Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, núm. 55, pàg. 1403, 1902


Los diputados y senadores catalanistas deben ser inmediatamente eliminados del Parlamento. En una Cámaras constituidas por representantes de la Nación no pueden tener cabida quienes representan ideas contrarias a la unidad nacional, cuya soberanía se sintetiza en las Cortes... Esta es la aspiración del Ejército: aspiración unánime y a cuya realización están terminantemente decididas las Instituciones armadas, con el aplauso de toda la opinión sensata, con la adhesión de todos los buenos españoles.

Article publicat a «La Correspondencia Militar», 1905


Uno de estos repugnantes espectáculos fue el que dieron el último domingo los catalanistas izando las banderas de su comunión en el Fomento Autonomista de Barcelona, de cuya fachada las hizo retirar inmediatamente el general Fuentes, governador civil de aquella provincia; pero llega a tal extremo la insensatez y alarde de aquellas gente criminales, que anoche mismo, a las ocho, y obedeciendo a una conjura escandalosa, izaron las enseñas catalanistas en todas las sociedades en que se fomenta el separatismo y se predica contra la patria [...]

Article publicat a «La Correspondencia Militar», 1905


La Correspondencia Militar está inspirada en el patriotismo más puro, en los ideales de Ejército, nobles, grandes, indiscutibles; y por esta razón, ha considerado a los catalanistas como bichos repugnantes, trafila de irracionales que merecen ser destruidos, y un día y otro día hemos escrito nuestra opinión sincera, hemos advertido a los Gobiernos que era necesario exterminar el catalanismo y que no había más camino para exterminarlo que el del cementerio.

Article publicat a «La Correspondencia Militar», 30 de desembre de 1905


La situación es hoy, a no dudarlo, más grave que aquella otra que obligó, hace dos siglos, a imponer una régimen severísimo a los catalanes al animoso Rey Don Felipe V, y pues que los catalanistas lo quieren, vuelva para ellos el férreo yugo que las libertades políticas, de las cuales miserablemente abusan, consiguiendo por completo romper.

«El Ejército Español», 1905


Hay que castellanizar a Cataluña... Hay que pensar en español, hablar en español y conducirse como español, y esto de grado o por fuerza. El soldado o marinero catalán deben ir a servir a otras regiones de España para frecuentar otro trato y adquirir otros hábitos y costumbres. De brusco, insubordinado, soez y grosero como es en general el catalán, se volverá amable, transigente con las ideas de los demás y educado. El dia 1º de febrero no debe haber un solo soldado en la región catalana siendo sustituidos por los de las demás provincías españolas, llevando allí la mayor guarnición posible y manteniendo el esado de guerra.

Diari Ejército y Armada, 1906


Nosotros no somos centralistas, nosotros somos, en el recto sentido del vocablo, yo lo soy por lo menos, nacionalistas, somos hombres que queremos una solidaridad, la solidaridad de todos los elementos y de todas las fuerzas de la Patria Española.

José Canalejas, Diario de sesiones del Congreso de Diputados, núm. 87, pàg. 2300, 8 novembre de 1907


Problema de sangre es el del catalanismo tal como los catalanistas quieren plantearlo, porque forzoso será por ese camino ahogar en sangre sus delirios de grandeza.

Diari «La Correspondencia Militar», 11 de novembre 1907


Si el Estado no impusiera el castellano en toda España, los dialectos se impondrían al castellano.

Declaracions de Miguel de Unamuno al diari «El Mundo», 1907


Se me quejaba un alemán en Barcelona de que los comercios le contestaran en catalán: tenía razón de quejarse; el catalán será en Cataluña la lengua doméstica para hablar en casa, pero para hablar a un extranjero hay que hablarle en español, que es una lengua internacional.

Declaracions de Miguel de Unamuno al diari «El Mundo», 1907


Los catalanes han tenido la habilidad de lanzar el sambenito de judíos a los demás españoles, cuando precisamente los judíos son ellos. (...) El aspecto, las aptitudes, la classe de arte que se hace en Cataluña; todo tiene carácter marcadamente semita.

Pío Baroja, 1907


Durante mi estancia en Barcelona, he podido comprobar allí dos grandes injusticias: la una es el odio de los catalanes al castellano, la otra la animosidad de los castellanos al catalán. (...) Pude comprobar entre los castellanos de Barcelona, es decir, entre los españoles no catalanes, la creencia arraigada de que el catalán se expresa siempre en su idioma sólo para molestarnos.

Antonio Royo Villanova, «El problema catalán», 1908


Desengañados de la vida violenta y de las amenazas, los regionalistas, que son quienes más pueden en Cataluña, han acudido alos auxilios de la vaselina. Es un sistema. Se proponen llegar al fin de sus aspiraciones por cualquier medio, sin renunciar a ningún procedimiento. Son oportunistas y son temibles, habiendo aprendido de la fábula la astucia del lobo cubriéndose con piel de oveja.(...) No quiero más sinó advertir que este proyecto es atentatorio a la unidad de la Patria, que es el principio de su disolución.

Fernando Soldevilla, Diario de sesiones del Congreso de Diputados, núm. 87, pàg. 2300, 28 de juny de 1912


Castilla ha tenido durante muchos años, durante un período muy largo de su vida, casi todo el que alcanzé yo, ciertos recelos, cierta rivalidad, cierto resquemor con Cataluña.

César Silió Cortes, 18 de gener de 1915


Jamás, jamás transigiré con que Cataluña sea una nación.

Antonio Arroyo Villanova, diputat, 1915


Se quiere molestar, agraviar al idioma castellano. (...) Los que saben el castellano y redactan en catalán, no lo hacen por ignorar el castellano, y yo entiendo que eso es un hecho ofensivo para la nación.

Antonio Arroyo Villanova, diputat, 1915


El Estado tiene que ser el único que enseñe y eduque a los niños; es la Nación organizada políticamente la que tiene que cuidar de ese servicio, porque es la única que esta interesada en formar hombres primero, después ciudadanos, luego patriotas y, por último, en España, españoles; por consiguiente, ha de dar la enseñanza en todas partes y la ha de dar en todas partes en castellano.

Amós Salvador, Diario de sesiones del Senado, núm. 17, pàg. 177, 1916


Cada vez que la representación catalanista planteaba el problema en las Cortes se producía en la Prensa y en los viejos y anacrónicos partidos un movimiento de indignación y de escándalo. (...) Se clamaba contra Cataluña en la Prensa; iban y venían enardecidas las gentes por los pasillos de las cámaras; resonaban vivas ardorosos a España. Y los diputados catalanes, firmes, seguros de sí mismos, proseguían su obra.

Azorín, diari «ABC», juny de 1916


Yo expongo el hecho de que existe una parte del pueblo catalán que no sabe el castellano, y que no es culpa suya el no saberlo, sino del Esatdo que no se lo ha enseñado, y que no puede otorgar contratos ni testamentos en el único idioma que conoce.

Emili Riu i Periquet, diputat, 1916


Vosotros pretendéis el empleo del catalán por eso, porque pueblo que su lengua cobra, su independencia recobra; y por el camino que conduzca a tal designio os tenemos que atajar.

Comte de Romanones, «Diario de sesiones del Congreso de los Diputados», núm 29, pàg. 607, 1916


A esa labor contraproducente del nacionalismo, labor anticatalana más aún que antiespañola (...) dificultan el programa viable del regionalismo con reclamaciones absurdas, como la del uso oficial del idioma catalán.

Diari «ABC», 5 de juny de 1916


No lo olvidemos; hay una hostilidad en toda España contra Cataluña. Hay una hostilidad en toda España contra las peticiones y contra las reclamaciones de Cataluña. Hostilidad que se manifiesta aquí, hostilidad que se ve aquí tan pronto como el problema de Cataluña se plantea.

Marcel·lí Domingo, «Diario de sesiones del Congreso de los Diputados», núm 25, pàg. 508, 10 de juny de 1916


He aquí un signo revelador del espíritu casi infantil que informa a la campaña catalanista. Este infantilismo local, provincial y aldeano, halla un ingenuo placer en poner un letrero catalán por encima del letrero castellano.

José M. Salaverría, Diari «ABC», 18 de juny de 1916


Para mejor lograr su objeto de aislar esas dos regiones de las demás vienen utilizando los propulsores de la inconfesable maniobra un arma formidable: el idioma. Tratando por todos los medios de difundir, de imponer el dialecto regional, procuran la sensación de ser algo aparte de la Península , de ser un pueblo y una raza separados de los demás.

Diari «ABC», 14 de juliol de 1917


A todos los españoles suele indignarnos mucho el que los catalanes hablen catalán. Hay algo, sin embargo, que nos indigan más todavía, y es el que hablen castellano. Pasamos el acento gallego, pasamos la sintaxis vascongada, lo pasamos todo, pero este dejo especial de los catalanes lo tomamos casi como una ofensa. No concebimos que pueda decirse nada espiritual con acento catalán, nada amable ni nada galante. El catalán, por razón de su acento, está incapacitado para la mayoría de las cosas en cuanto sale de Cataluña.

Julio Camba, Diari «ABC», 24 de juliol de 1917


Así, nosotros estimamos que el idioma es el más sólido vínculo de los que unen a los hombres de una raza, y votamos en contra de todo lo que tienda a aflojar o acortar ese lazo.

Diari «ABC», 18 de novembre de 1918


[...] Han sido agentes muy poderosos para arraigar en el corazón del pueblo catalán un amor exclusivo para su lengua, y para impedir una lenta, pero progresiva castellanización (...) Ni siquiera en la época durante la cual se llegó, por parte de ciertos elementos sociales, incluso al menosprecio de su lengua natal, la oficial de la Nación no logró penetrar en el pueblo.

Salvador Canals, diari «La Época», 19 de desembre de 1918


De govern en podem mudar, però d'anticatalans no ens podrem lliurar.

Antoni Rovira i Virgili, 1918


Castilla no ha impuesto su lengua - la lengua de España central. El castellano ha triunfado por la superioridad de sus grandes escritores frente a los de las otras regiones.

Claudio Sánchez Albornoz, 1918


El idioma es el lazo espiritual que une a los pueblos pudiendo afirmarse que el día en que en Europa se hablase una solo lengua, a la unidad espiritual seguiría bien pronto la unidad política (...) El autorizar que los catalanes, los vascos, los gallegos, pudiesen elevar sus dialectos regionales a la categoría de lengua oficial, sería producir en España una completa y absoluta separación moral y política. (...) Bien está que esas regiones hablen sus dialectos en el seno del hogar y hasta que literariamente los cultiven; pero conceder los derechos que solicitan los catalanistas, equivaldría a la destrucción de España (...) Más conveniente sería, por el contrario, promulgar una ley según la cual las personas nacidas en España, que al llegar a la mayoría de edad no conociesen el español, perdiesen como castigo, sus derechos de ciudadanía.

Diari «ABC», 12 de gener de 1919


La ética industrial, es decir, el conjunto de sentimientos, normas, estimaciones,y principios que rigen, insipran y nutren la actividad industrial, es moral y vitalmente inferior a la ética del guerrero.

José Ortega y Gasset, «España invertebrada», 1920


Porque no se le vueltas: España es una cosa hecha por Castilla, y hay razones para ir sospechando que, en general, sólo cabezas castellanas tiene órganos adecuados para percibir ell gran problema de la España integral.

José Ortega y Gasset, «España invertebrada», 1920


Desde un principio se advierte que Castilla sabe mandar. No hay más que ver la energía con que acierta a mandarse a sí misma. Ser emperador de sí mismo es la primera condición para imperar a los demás.

José Ortega y Gasset, «España invertebrada», 1920


Por muchas ilusiones que se hagan los catalanistas, no es posible que el Poder Central acceda a la oficialidad de la lengua catalana. Para entretenimiento de unos cuanto políticos separatistas y, por consiguiente, malos españoles, se puede escribir en las Bases de Manresa eso de la oficialidad de la lengua catalana, pero en serio y con probabilidades de realidad, no. Somos muchos, afortunadamente, los españoles que nos uniríamos como un solo hombre para impedir este atentado flagrante a la unidad nacional.

Benito Mariano Andrade, diputat de Burgos, 1921


En Castilla no se puede leer esto en calma (el compendi de doctrina catalanista), la vibración del más hondo patriotismo conmueve el espíritu castellano al ver que los catalanistas reniegan de su madre España. En Castilla creemos que Prat de la Riba y Pedro Muntanyola debieron ir a la cárcel el día en que publicaron este compendio.

Benito Mariano Andrade, advocat i diputat, 1921


¿Que sería de Cataluña si Castilla no hubiera consolidado la unidad del Estado Español ? (...) Porque Cataluña existe gracias al espíritu castellano, que es el espíritu nacional; Cataluña vive por Castilla, Cataluña es rica por Castilla, Cataluña es industrial por Castilla, Cataluña es Cataluña por Castilla (...) No; no ha concluido en España la misión el espíritu castellano. Castilla vive y vivirá, oídlo bien catalanes, inspirando y dirigiendo el movimiento progresivo de España hacia la civilización.

Benito Mariano Andrade, advocat i diputat, 1921


Los catalanes no son hermanos nuestros; son hijos de otra madre. Por eso, con esos catalanistas son lícitas todas las represalias hasta la de rechazar sus viajantes de comercio, como ya se ha hecho en alguna ciudad castellana. Por eso con esos catalanistas no se deben usar ni apliativos ni contemplaciones, sino mostrarles desprecio.

Benito Mariano Andrade, advocat i diputat, 1921


No tiene Cataluña la importancia y transcendencia que le quieren dar los regionalistas exaltados, no solo porque en el terreno meramente oficial el castellano es el único idioma que puede y debe emplearse en los instrumentos públicos, sinó porque en el terreno práctico de la vida la experiencia demuestra que aquellas personas que por regla general acuden al despacho del notario tiene la cultura suficiente para conocer el idioma castellano.

Azpeitia, «Diario de sesiones del Senado», núm. 9, pàg. 95, 17 de març de 1922


Los anticatalanistas no somos anticatalanes. Amamos España y amamos también por la misma razón a Cataluña. No queremos que el castellano sea arrojado de ninguna provincia española.

Royo Villanova, Diari «ABC», 18 de març de 1922


[...]De igual modo es falso también que España haya llevado a Cataluña la guerra de los idiomas. No ha habido, por parte del Estado español, una sola agresión al catalán, y los que falsean este problema tiene necesidad de ir a buscar ejemplos de cooficialidad en los Estados sin idioma propio, como Bélgica y Suiza.

Diari «ABC», 22 de desembre de 1922


Hemos demostrado - y lo seguiremos demostrando con nuevos documentos y hechos innegables - que, en cuanto al idioma, España es, de todas las nacionaes del mundo, la más liberal, la más tolerante. Al pueblo catalán se le engaña diciéndolo lo contrario. [...] No habrá guerra civil. Si queréis rectificar, nuestros brazos están fraternalmente abiertos.

Diari «ABC», 29 de desembre de 1922


Anticatalans han estat sempre el núvol de buròcrates que de la caiguda de Catalunya ençà han vingut a la terra catalana. És un odi que el dominador dèspota sent envers aquells que no volen ajupir-se dòcilment a la seva dominació. La veritat és aquesta. Allò que es digui en sentit contrari és artifici de retòrica, ceguera voluntària o producte d'hipocresia.

A. Rovira i Virgili


Y en esto la intransigencia es desaforada, iracunda. Desde los gobiernos que han vedado el curso de los telegramas en catalán o querido desterrar ese idioma del púlpito, hasta los particulares que ponen el grito al cielo porque en las Ramblas o en el tranvía o en los pasillos del teatro no se oye más que el catalán, "dialecto", dicen ellos, áspero, desapacible, antipoético, diríase que todos están de acuerdo para lastimar, esto es, en su espíritu, en su tradición, en su personalidad.

Antonio Cortón


 



Bibliografia:



Ferrer i Gironés, Francesc: «Catalanofòbia: El pensament anticatalà a través de la història», edicions 62, Barcelona, 2000
Ainaud de Lasarte, Josep M.: «El llibre negre de Catalunya: De Felip V a l'ABC», Edicions La Campana, Barcelona, 1996

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